Cuerpo
El mejor momento es justo después de la ducha, cuando la piel aún está ligeramente húmeda.
Aplica una pequeña cantidad de aceite en las manos y masajea suavemente en las zonas más secas como codos, rodillas o piernas.
Extiéndelo bien hasta que se absorba y espera unos minutos antes de vestirte para evitar sensación grasa o manchas en la ropa.
Cabello
Para aplicarlo en el cabello, primero lávalo o asegúrate de que esté ligeramente húmedo si no vas a lavarlo.
Sécalo con una toalla hasta que no esté chorreando y coloca entre 2 y 4 gotas de aceite en la palma de la mano. Tras hacerlo, frótalo entre las manos para calentarlo y distribúyelo de medios a puntas, evitando la raíz para no engrasar el cuero cabelludo.
Finalmente, péinalo o pásate los dedos para repartirlo de manera uniforme. Si tu pelo está muy seco, también puedes usarlo como mascarilla, dejándolo actuar entre 30 y 60 minutos antes de lavar.
Cara
Comienza con la piel limpia y seca y coloca 1 o 2 gotas de aceite de argán en los dedos, frótalas suavemente para calentarlas y aplícalo con pequeños toques en el rostro y el cuello, evitando arrastrar la piel.
Es recomendable usarlo por la noche para aprovechar mejor sus propiedades.
Si tienes piel grasa, utiliza solo una gota o mézclalo con tu crema habitual para que no resulte pesado.